lunes, 5 de agosto de 2013

Harry Potter: La marca de una generación.

Más que una reseña, un homenaje a esta saga, pionera de la lectura en miles de niños :)
Por: Daniela Castro







La industria editorial es gigantesca. Se publican e imprimen miles de libros cada año. Algunos gozan de fama moderada, con sus centenares de lectores agradecidos, y un escritor, con suerte, satisfecho. Otros quedan escondidos entre un recoveco de imaginación, ideas y el papel que lo originaron, hasta que sus páginas se quiebran, sus tapas se doblan y su luz es sofocada por la indiferencia. Los hay que ganan innumerables reconocimientos nacidos desde el primer afortunado que los hojeó, también los que no brillan hasta mucho después de su publicación. Muchos reciben premios incontables y lectores mesurados, otros son ignorados por los críticos y adorados por sus poseedores. Miles en cada categoría. Gritos silenciosos de millares de mentes distintas expresados en letras. Hay muchos libros, expectativas infinitas, probabilidades específicas...cada escritor tiene algo que esperar, algo que decir. Cada uno su propia idea, y cada uno la logra a su manera. Hay libros cuya narrativa es ligera pero profunda, otra tan detallada y explícita que parece más real que la habitación en que los disfrutas. Algunos logran ser excepcionales, otros mas bien mediocres. Hay unos que te llegan al alma, y otros que te dan un buen rato. Hay algunos que son muy famosos,y hay algunos...hay algunos que son como Harry Potter.
Se trata de esos libros capaces de marcar toda una generación y deslumbrar a las otras. Libros escritos hacia un público limitado por edades que las rechaza al pasar de los años y acoge la historia para toda su vida. Libros que forman parte de sus lectores.  
No diré que la serie de Harry Potter es la mejor obra literaria, ni siquiera que se trate de mi favorita. Lo primero queda a juicio de cada quien, y lo último no sería cierto. La magia de esta saga no reside en su perfección, sino en su trasendencia; Su impacto. 
Es una historia infantil, así se denominó desde un principio y así se considera aun. Y es una dicha. Son pocos los autores que logran lo que ha logrado la autora de Harry Potter, sobre todo cuando se trata de un libro dirigido a niños. Al momento de su edición, fue rechazada por decenas de editoriales, todas con el pretexto de que un libro de 250 páginas no iba a ser JAMÁS atractivo para un infante. Todas aferradas a lo ordinario, temerosas de tomar el riesgo. Y seamos honestos, son pocos los niños, jóvenes, incluso, que reciben un libro con los brazos abiertos. Somos pocos, pero sin duda alguna, antes de Harry Potter, eramos aun menos. Y es ahí donde la magia cobra vida; Esta historia vino a despertar una legión de jóvenes y niños lectores. En el momento en que Harry toma su primer expreso a Hogwarts, miles de niños toman su expreso al mundo fantástico de la literatura. Desde el instante en que un pequeño es capaz de alegrarse por el joven mago, temer por él, reírse de las ocurrencias de Ron o incluso irritarse con las reprimendas del profesor Snape, está sumergiendose en una dimensión distinta que le cambia la vida y lo sujeta al inevitable deseo de leer más. 
Los niños se sienten identificados hacia sus personajes. Desde el protagonista hasta el antagonista (hablemos de Draco Malfoy) los lectores encuentran inevitablemente uno con el cual simpatizar más que los otros, uno al cual admirar, otro al cual temer, algunos a los cuales llegar a querer. Los infantes se ven zambullidos en un mundo lleno de amigos y experiencias que de una u otra forma se asemejan a su vida cotidiana, y además les ofrece aventura y diversión con valores y enseñanzas camufladas. 
Un lugar donde pueden soñar en grande, divertirse y aprender al mismo tiempo. Por experiencia personal, sé que se pueden encontrar grandes amigos en los libros. Un libro conocido es un trozo de ti que llevas a todas partes y puedes dejar en todas partes también. Te entretiene, te entiende, te escucha y guarda tus instantes como el mejor de los guardianes. Tener un libro de amigo es una bendición, y haber crecido con uno es...mágico! Yo crecí con Harry Potter. Al principio no lo notas, así como no percibes los cm que aumenta tu estatura cada año. En el momento parece natural, y solo te parece agradable que la historia simplemente se ajuste a ti. Porque se ajusta. Y Harry, Hermione y Ron crecen al igual que tú, y de vez en cuando piensan algo que tú pensaste, y tienen uno que otro problema que tu también tuviste, y los tratan similar a como a ti te tratan, y no te parece extraño, porque lo mismo ocurre con tus amigos 'reales', y ellos, a final de cuentas, lo son. Sin importar la edad que tengas, a cada leída, más detalles, más comprensión, más afinidad. Caes en la cuenta de cosas que antes no habías visto, entiendes a Harry mejor de lo que lo habías entendido, o incluso, te entiendes a ti mismo. Captas mejor los libros, y captas mejor la vida. Y no lo notas. Hasta el día en que termina y te fijas en que reflejaste tus experiencias en los libros y ellos las reflejaron en ti. En ese momento te percatas de que sin querer, despositaste un pedazo de tu alma en esos libros, y ellos despositaron un pedazo en ti. ¿Que tal eso? Hiciste un horrocrux sin necesidad de recurrir a las Artes Oscuras. ¡Dumbledore estaría orgulloso!
Harry Potter no es la mejor obra literaria, tiene defectos y deslices, equivocaciones inevitablles. No es perfecta, en absoluto. No es inigualable, quizás llegue a ser alcanzada en algún momento, por otra generación. Pero no la mía. No por mí. Harry Potter es parte de mi infancia, de mi juventud y de mi vida entera. Lo es y lo será siempre, ya no hay vuelta atrás, y no me arrepiento. Es la razón por la cual miles de niños comienzan y comenzaron su travesía en la lectura. Unos van más lento, otros avanzan con más facilidad. Sin importar si leen Twilight o Gabriel García M., leen por placer. Y van en camino hacia algo grande! Allí tienen las herramientas, la pasión, es cuestión de utilizarlas.
Gracias, Harry Potter! Gracias, JK Rowling! Por guiar toda una generación hacia la maravilla de la literatura!