martes, 24 de septiembre de 2013

Cuando Muere un Personaje de un Libro...

Mi mente me traiciona, quizás ha sido ella también engañada por el corazón, quizás tenga excusa y justificación, no lo sé, solo que lo hace y punto.
Involuntariamente estoy llorando y me sobrecoge esa sensación que anuda mi estómago y me presiona el pecho. Un sentimiento tan real como si él lo fuese. Una sensación tan desgarradora como cualquier otra.
Es increíble, pero estoy sufriendo,  sollozando y lamentándome por la muerte del personaje de un libro.
Y lo recuerdo cual si lo hubiera tenido a mi lado algún día. Y anhelo su presencia cual si la hubiese experimentado alguna vez. De verdad que la mente nos confunde y define a la vez. Ciertamente es nuestro cerebro y pensamiento quien forja la realidad. Porque puedan adjudicarle una enfermedad o diagnostico, crean que se trata de un delirio o una fantasía, no es posible, que este dolor no sea real. Estoy llorando por un personaje de un libro. Porque perdí un amigo. Y aunque no era de carne y hueso. Poseía tinta y papel, y lo creas o no, muchas veces, eso me resultó y resulta más auténtico que lo que tengo al frente, a simple vista, sensible al tacto y con olor innegable. Porque la razón de mi aflicción no
posee ninguna de esas características, ¿significa acaso que no es real?
No sé.

No sé, pero es cierto. Estoy llorando, estoy sufriendo por el personaje de un libro...y nada que no sea real, puede afectarme así.